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"Me gusta ayudar a los demás, y considero como mi mayor placer en la vida ver a alguien liberarse de las sombras que oscurecen sus días". - L. Ronald Hubbard, Fundador de la religión de Scientology

L. Ronald Hubbard
Proporciona herramientas eficaces para ayudar a los demás a ayudarse a sí mismos y a quienes les rodean

A lo largo de cuatro décadas de descubrimientos de gran influencia sobre la naturaleza espiritual del hombre, L. Ronald Hubbard continuamente buscó abordar también los problemas del declive cultural.

Con ese fin específico, desarrolló el punto de referencia de todos los programas de rehabilitación de drogadictos, que ahora los gobiernos de todo el mundo reconocen ampliamente por los resultados incomparables que logran. Abordando la crisis de la ética y la justicia, desarrolló, además, un programa de rehabilitación de criminales que en la actualidad funciona en 23 países, donde ha devuelto la autoestima a más de 45.000 presos en todo el mundo.

Observando la correlación entre el analfabetismo y la criminalidad, el Sr. Hubbard también desarrolló una tecnología de estudio. Para 1971, ese trabajo había desencadenado un movimiento internacional para mejorar de manera espectacular la calidad de la educación. A través de 500 grupos en 56 países, más de 66.000 profesores y 3 millones de estudiantes han recibido ayuda de la innovadora tecnología de aprendizaje del Sr. Hubbard.

En 1972, el Sr. Hubbard emprendió una serie de estudios sociológicos en la ciudad de Nueva York, un área en la que una vez había vivido pero que no había visitado en más de 12 años. Lo que encontró era de lo más inquietante: las ruinas sociales habían degenerado incontrolablemente, resultando en una población muy indiferente, menos poderosa, despojada de valores morales. El crimen violento -la mayoría relacionado con las drogas- se había incrementado más del quinientos por ciento. El número de divorcios se había cuadruplicado y el suicidio entre los adolescentes se había elevado hasta el doscientos por ciento.

Al investigar las causas posibles de esas tendencias angustiantes, el Sr. Hubbard descubrió que la falta de moralidad se había elevado en proporción directa al declive de la influencia de la religión en la sociedad.

Como él declaró:

"Las grandes fuerzas religiosas civilizadoras del pasado, el budismo, el judaísmo, el cristianismo, y otras, han dado énfasis, todas ellas, a la diferenciación entre el bien y el mal, y los valores éticos superiores.

"El descenso de la asistencia a la iglesia... coincidió con un aumento en la pornografía y en la inmoralidad generalizada, y en un aumento de los crímenes, lo que entonces causó un aumento en el número de policías sin que esto haya causado un descenso en la aberración moral real.

"Cuando la religión no es influyente en una sociedad o ha dejado de serlo, el estado hereda toda la carga de la moralidad pública, el crimen y la intolerancia. Entonces debe usar el castigo y a la policía. Sin embargo, esto no tiene éxito puesto que la moralidad, la integridad y el amor propio que no son ya inherentes en el individuo, no pueden imponerse con mucho éxito. Sólo mediante la consciencia espiritual y la inculcación del valor espiritual de estos atributos, pueden estos llegar a producirse. Para ser moral, y todas esas cosas, debe haber más razón y más motivación emocional, que amenazas de disciplina.

"Cuando una cultura ha abandonado totalmente las búsquedas espirituales cayendo en el materialismo, se debe empezar por demostrarle a cada persona que ella es un alma, no un animal material. A partir de este reconocimiento de su propia naturaleza religiosa, los individuos pueden tener otra vez una conciencia de Dios y llegar a ser más ellos mismos".

Desde esta perspectiva humanitaria, el Sr. Hubbard formuló El manual del ministro voluntario (ahora titulado El manual de Scientology), una obra exhaustiva que proporciona todas las diferentes soluciones que él había desarrollado como respuesta a la amplia gama de tribulaciones humanas. Aunque las herramientas que contiene están derivadas de su investigación más profunda sobre la naturaleza espiritual del hombre -los fundamentos que componen la religión de Scientology- cualquier persona de cualquier religión puede utilizar estas respuestas prácticas para resolver cualquier crisis, ya sea personal o de alcance nacional. (Véase "Los ministros voluntarios: la compasión hacia los demás")

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